Siguiendo con la
serie de entradas donde expongo mi
receta para alcanzar la
realización personal en el trabajo, llegamos al tercer ingrediente,
los valores.
Con ellos me refiero a esa
razón última, o al menos muy elevada, que
guía e inspira nuestras acciones.
Para empezar os hago un pequeño resumen de la teoría sobre los valores y fines últimos que rigen nuestras actuaciones.
Para los griegos
la felicidad era el fin último que busca el ser humano.
Para
Fredy Kofman en su libro METAMANEGEMENT existen 5 valores del más alto nivel que son universales y compartimos todos los seres humanos:
felicidad, plenitud, libertad, paz y amor. Son fines en sí mismos y no herramientas para alcanzar algo superior.
Tony Buzan el creador de los mapas mentales, propone una lista de valores comúnmente aceptados o habituales por las personas, para que seleccionemos los más acordes con nuestra personalidad. La lista de valores sería:
Verdad, Compasión, Amor, Tolerancia, Unidad, Paciencia, Honestidad, Cooperación, Comprensión, Integridad, Gratitud, Justicia, Valor, Libertad, Caridad, Confianza, Humor, Igualdad, Simplicidad, Paz, Responsabilidad, Pureza, Persistencia, Armonía.
La confluencia de los valores personales y los de la empresa son una condición necesaria para la realización personal. Actuar según los valores personales en el trabajo es una medida y una requisito
sine qua non para la realización personal. Todos los actos que están
orientados hacia nuestros valores y así
lo percibimos, nos procuran
satisfacción personal y la sensación de congruencia. Las acciones en sentido contrario, son solo soportables durante un periodo de tiempo limitado, muchas veces a costa de nuestra salud.
De la misma manera que lo que hacemos cada uno de nosotros tiene una razón, las tareas que realizamos en
nuestra empresa tienen una motivación, consecuencias, objetivos, fines específicos. La empresa define sus fines a través de la
Misión, Visión y los valores pero también a través de sus objetivos estratégicos y de sus actuaciones, sobre todo a través de sus actuaciones.
Si solo nos fijáramos en el enunciado de la
Misión y Visión de la empresa, sería fácil confluir, porque de citar expresamente algún valor, este suele ser muy general: bienestar de la sociedad, ecología, bien común. Es fácil confluir en los valores más elevados, lo difícil es estar de acuerdo en
cómo se llevan a la práctica en el día a día, con qué criterios se toman las decisiones, con qué criterios se valoran las acciones, cuales son los hábitos, etc...
Los comportamientos que generan estos valores son las
virtudes, su otra cara son los
vicios y su bastardización. Adjunto la tabla que nos presenta Kofman.
| Virtud |
Vicio (oposición) |
Vicio (bastardización) |
| Responsabilidad |
Culpar (a los demás) |
Culpar (a uno mismo) |
| Autonomía |
Subordinación |
Alienación(egoísta) |
| Excelencia |
Mediocridad |
Exitismo |
| Honestidad |
Hipocresía-Falsedad-Mentira |
Sincericidio |
| Humildad |
Arrogancia |
Autodesvalorización |
| Respeto |
Menosprecio |
Servilismo |
| Compasión |
Dureza (de los juicios) |
Conmiseración - Lástima |
| Bondad |
Maldad |
Imposición(moralista) |
| Integridad |
Deshonra (de los compromisos) |
Obsesividad |
| Ecuanimidad |
Volatibilidad - Inestabilidad emocional |
Frialdad - Desapego |
| Disciplina |
Indulgencia |
Sobreexigencia(super-egoica) |
| Impecabilidad |
Maquiavelismo(el fin justifica los medios) |
Miopía |
Ahora os dejo la tarea de identificar cuales son las
virtudes en vuestro entorno más próximo.